Trastorno bipolar

Lo que hoy conocemos como Trastorno bipolar corresponde a una enfermedad del ánimo caracterizada por cambios del humor en los que alternan periodos tristeza extrema con otros euforia, existiendo ánimo estable o normal entre los episodios, por lo tanto, no corresponde a una forma de ser ni a cambios de humor frente a problemas o conflictos interpersonales.

Los distintos autores estiman que esta enfermedad estaría presente en el 4.5% de la población aproximadamente, sin distinción entre sexos, existiendo varios personajes connotados que podrían haber padecido de esta enfermedad:

– Kurt Cobain.
– León Tolstoi.
– Charles Dickens.
– Virginia Woolf.
– Sergei Rachmaninoff.
– Ernest Hemingway.
– Frank Sinatra.

Debuta habitualmente en la adolescencia o en la adultez temprana, siendo de difícil diagnóstico en las etapas iniciales de la enfermedad. Estudios internacionales han estimado que un paciente con trastorno bipolar puede tardar en promedio 10 años en ser correctamente diagnosticado.

La causa del trastorno bipolar persiste aun desconocida, sin embargo, se sabe que el tener familiares cercanos (padres, hermanos) con el diagnóstico aumenta el riesgo de presentarla.

La Bipolaridad muy frecuentemente se asocia a un uso excesivo de alcohol y drogas, lo que empeora los síntomas. La falta de sueño y la cafeína también son enemigos de la estabilidad del ánimo.

El diagnóstico se hace a nivel clínico a través de las entrevistas realizadas por el psiquiatra y no existe ningún examen de laboratorio que haga el diagnóstico. Respecto a esto último, es frecuente escuchar la creencia errada de que la medición de los niveles de litio en la sangre ayudaría a determinar la presencia de la enfermedad. A pesar de lo extendido de esta afirmación esta es incorrecta. Las sales de litio son un tratamiento eficaz para el trastorno bipolar pero su medición no es útil para el diagnóstico pues, como ya detallamos en este mismo artículo, las causas de la enfermedad persisten sin conocerse.

Como parte del estudio diagnóstico deben además descartarse enfermedades médicas no psiquiátricas que pueden cursan con síntomas similares, por ejemplo, hiper o hipotiroidismo, tumores cerebrales, epilepsia, un traumatismo cerebral grave, diabetes y otros.

Es importante señalar que el tratamiento que comúnmente se usa en otros cuadros que afectan el ánimo, como la Depresión Mayor, no es efectivo en Bipolaridad e incluso podría empeorar el curso de la enfermedad. Si no se trata puede llegar a ser una enfermedad inhabilitante, ya que la persona deja de hacerse cargo de sus responsabilidades debido a los marcados cambios de humor. En los casos más graves puede presentarse incluso alucinaciones o ideas delirantes (irreales) haciéndose necesaria la hospitalización psiquiátrica.

El principal tratamiento es farmacológico, pudiéndose asociar psicoterapia de apoyo y/o sesiones psicoeducativas respecto de la enfermedad. Es muy importante que las personas con Bipolaridad mantengan la adherencia a fármacos para evitar futuras descompensaciones. No es recomendable la automedicación ni suspender el tratamiento sin la supervisión de un especialista.

En resumen, el trastorno bipolar constituye una patología psiquiátrica que, aunque no es de las más frecuentes, causa gran impacto en la funcionalidad. El diagnóstico y tratamiento son en general complejos por lo que la consulta oportuna al médico especialista es de central importancia.

Dra. Ljubica Arriagada
Médico Psiquiatra
Universidad de Chile