BREVE GUIA PSICOEDUCATIVA DE CUANDO Y PORQUÉ CONSULTAR A UN PSICÓLOGO

BREVE GUIA PSICOEDUCATIVA DE CUANDO Y PORQUÉ CONSULTAR A UN PSICÓLOGO

Los motivos por los cuales consultar a un terapeuta pueden ser múltiples y no necesariamente implica muchas veces tener síntomas o un trastorno específico en salud mental para hacerlo. Es importante considerar la evolución que ha tenido la medicina y el mundo en los distintos ámbitos para tratar la salud de todos los seres humanos. Quizás nos ponemos en contacto con una problemática compleja y con muchas aristas ya que todo el tiempo estamos tratando a seres humanos con distintas subjetividades, creencias, culturas, edades, sujetos biopsicosociales que la línea divisoria entre salud y enfermedad a veces puede resultar algo confusa. Sin embargo en lo que coinciden la mayoría de los procesos psicoterapéuticos constan en ayudar a cada una de las personas a aliviar y manejar mejor las diversas dificultades, conflictivas y patologías que nos presenta la vida o sufrimiento humano o simplemente visto de un modo más amplio ayudar con los conocimientos de la psicología humana a las personas a vivir mejor con sus circunstancias y recursos personales.
Es por esto que mencionaremos 6 grandes grupos descriptivos que pudieran englobar los diversos motivos por los cuales las personas consultan a un psicólogo:
1.Cuando hay síntomas que interfieren en el desarrollo, funcionamiento o grado de satisfacción en la vida de las personas. En general este punto se refiere a todos los cuadros o trastornos médicos que una persona pudiera presentar en los distintos grados. Ansiedad, trastornos del ánimo, fobias, trastornos de la alimentación, adicciones, esquizofrenia, trastornos del sueño, trastornos psicosomáticos, trastornos sexuales, trastornos del desarrollo y la atención.
2.Cuando hay formas de funcionar o de ser que generan conflictos tanto con las demás personas o consigo mismo. Esto se refiere principalmente a rasgos de personalidad que por rigidez o labilidad generan conflicto o sufrimiento tanto con el entorno como consigo mismo. Personas obsesivas, dependientes, infantiles, depresivas, evitativas, personalidades adictivas o inestables, narcisistas, paranoides, etc. Y todos los rasgos que conforman las distintas personalidades.
3.Cuando hay problemas médicos que implican un desgaste emocional, familiar, económico, laboral, social etc. Que repercuten de manera importante o que la persona se sienta sobrepasada con sus circunstancias. Por ejemplo algún tipo de cáncer o enfermedades crónicas de difícil manejo o en cierto sentido invalidantes que cambian las circunstancias en que uno se venía desenvolviendo.
4.Cuando hay crisis del ciclo vital gatilladas por cambios o etapas que requieran una nueva reorganización de vida. Por ejemplo jubilación de una persona acostumbrada a trabajar, el nacimiento de un hijo, la partida de hijos que se independizan de la familia de origen, casamiento, separación, la muerte de un cónyuge, etc.
5.Cuando hay conflictivas familiares que generan sufrimiento y dificultades crónicas y estrés en el manejo de estas. Por ejemplo, situaciones de abuso sexual que se activan o develan en cualquier etapa del desarrollo, situaciones de violencia intrafamiliar, hijos o familiares con adicciones que dificultan e interfieren el desarrollo familiar, etc.
6.Cuando hay una motivación de desarrollo personal, autoconocimiento y orientación del proyecto de vida. Por ejemplo, cuando hay personas en búsqueda de su sentido de vida, orientación vocacional y/o laboral que buscan un espacio terapéutico y protegido para revisarse y descubrir las herramientas necesarias para realizarse.

Si te identificas con algunos de estos puntos consultar a un psicólogo puede resultar una ayuda muy importante.

Ps. Macarena Correa
Especialista en adultos con formación de postítulo, orientación psicoanalítica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Deja un comentario o una pregunta.

Su dirección de correo electrónico no será publicada.